Si el mundo de la navegación te apasiona, y particularmente si posees una embarcación (aunque no necesariamente la necesitas), entonces quizás lo ideal para ti sea unirte a un club náutico: Un lugar donde todos los miembros compartan su pasión principal contigo.

Y es que, ¿por qué no? De hecho, hay razones para unirte a uno, más allá de simplemente tener una membresía. Algunas de estas son:

Compartir tus hobbies con otros: Por más que sepas de navegación, y aun así seas bueno aprendiendo por tu cuenta, siempre hay cosas que se puede aprender (o incluso cosas que se debe aprender) de la experiencia de los demás. Al unirte a otros entusiastas de la navegación, obtienes la posibilidad de intercambiar con ellos información y datos sobre la misma, logrando así que tu camino hacia convertirte en un maestro navegante sea lo más sencillo posible. Y, por supuesto, puedes hacer amigos en el proceso.

Ganas acceso a embarcaciones: Como mencionamos arriba, no todo aquel que está interesado en aprender a navegar posee el interés o el dinero para comprar su propia embarcación. Por suerte, hay clubes náuticos que permiten a sus miembros saltarse este paso, al tener embarcaciones del club que sus miembros pueden utilizar. Esto te permitirá disfrutar de las ventajas de tener una bote sin tener que realizar una inversión masiva, o pasar horas haciéndole mantenimiento y reparaciones. Particularmente si no estás seguro de querer dedicarte al mundo de la navegación, un club es el sitio para ti, e incluso si ya posees una embarcación propia la suscripción a un club náutico te da acceso a otras embarcaciones de diferentes tipos.

Acceso a embarcaciones en diferentes sitios: Los clubes más grandes suelen tener sedes en diferentes ciudades. Con tu membresía, puedes acceder a las embarcaciones de cualquier sede, sin importar donde te encuentres.